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CANTO A LA PAZ DEL ALMA

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CANTO A LA PAZ DEL ALMA
Que la belleza de la paz se instale en mi corazón, que descanse de tanto sufrimiento y dolor, que el tiempo me haga justicia y la vida me llegue a comprender algún día, que los dioses me perdonen mis faltas, que los sabios me recuerden con afecto. Que algún día la vida me recompense por tanto bien hecho, porque ya me ha castigado en exceso por mis tormentas. Que a todos se les ilumine en sus almas la luz de la bondad, de la comprensión, del amor hacia el prójimo, que sean honestos consigo mismos, que el mundo deje de ser tan cruel y dejemos todos de hacernos tanto daño y que todos muramos con la conciencia en paz y nos llevemos al universo todo lo bueno que hicimos en vida y dejemos en la tierra todo lo malo. Que la dicha de la felicidad te haga feliz mientras vivas y que te recuerden con el amor que le debemos a nuestros antepasados por darnos la gracia de la vida. Cruel y generosa a la vez. Bailen las almas en paz y en armonía por el concierto de la vida.

En Las Palmas de Gran Canaria, a 21 de septiembre de 2016.

De las mejores BSO. de series que he escuchado y de las más bellas. Me inspira, me da paz interior.

 

El cálido abrazo

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Ella me miró con semblante dorado y calma, tan blanca y suave como seda natural, tan llana como la persona más humilde, tan linda como mi hermana. Esa tierra que nos acompaña en este mini continente con su salvaje naturaleza desértica, pero rica en abrazos cálidos, en gestos amables, en alegrías, en paz, en armonía. Ella, la dueña que capturó mi atención aquel día, el día que nos presentaron: Hola, encantada -me dijo, y me recibió con un abrazo y una sonrisa, la mejor de las bienvenidas.

Inexplorada aún, pese a que yo no era su primer visitante, se mostraba con serenidad en días soleados que iluminaban aún más sus arenas blancas y sus aguas aguamarinas o turquesas, como las más hermosas piedras de ese color. Territorio poblado por singulares animalillos que lo recorrían con total libertad y muchos turistas cuyas lenguas yo no entendía pero los lugareños harto conocían y acogían. Antaño, tierra de moriscos, de nómadas, de rebaños de cabras y camellos que pastoreaban entre sus pequeñas montañas de dorada tierra y dunas, las más extensas que nunca habían visto mis ojos, por largos recorridos de tramos rectos y escasamente ondulantes. Y en el camino, un vergel, regado por el artificio del hombre, con sus animales exóticos y su flora típica.

Le prometí que no sería la última vez, le aseguré que la volvería a ver algún día, que nuestros destinos volverían a cruzarse algún día, pues allí, el romance comenzó con un cálido abrazo de bienvenida.

 

En Las Palmas de Gran Canaria, a 11 de junio de 2015.

fuerteventura

DEDICADO A FUERTEVENTURA

Try o sensaciones al son de la música

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Frágil es la lágrima, pero encierra la fortaleza de quién lucha diariamente por sobrevivir.
Suaves los pétalos, que adornan cualquier bella flor como si fueran seda o ropa para el cuerpo.
Vistosos colores, que enseñan los pájaros más hermosos y que decoran nuestras visiones del mundo.
Nubes y estrellas muy altas, que nos recuerdan que nos sostiene algo y que hay algo más grande que nosotros, pequeños e insignificantes.
Sol radiante que nos quema y calienta y nos sombrea los espacios ocultos.
Frío en invierno, que hace que sintamos aún más con nuestra piel y sentidos.
Música y viento, sonidos que me subliman los oídos, cual sirenas de la Antigüedad.
Sonrisas que me presentan al mundo, que me alegran el día, que me hacen sentir viva.

Éste es el mundo que me rodea, éste es el mundo que veo y siento, ¿tú sientes igual?

En Las Palmas de Gran Canaria, a 19 de mayo de 2015.

Tal día como hoy

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Los días ya no son tan dulces como los de ayer, eso pensaba ella. Tuvo un ayer de sonrisas, de alegrías, de amor correspondido, de esos que solo se encuentran una vez en la vida, y ahora no quería buscar nada más. Seguía recordándolo, pese a que también sufrió mucho con él. Sabía que estaba rodeada de mentirosos, de caras amables pero que querían clavarle un puñal, el de la envidia, el de la mediocridad en sus entrañas, aún así ella seguía usando su mejor arma, la indiferencia, para responder a los continuos ataques, eso le aportaba la poca paz de la que podía disfrutar al día.
Un día, como hoy, dijo que volvería a hacerlo, que volvería a escribir, que era algo que realmente se le daba muy bien, tanto como hablar, o quizás mejor. Ella disfrutaba haciéndolo, se sentía libre y feliz cuando las palabras deslizaba sobre sus manos, en dirección a la pantalla, tecleando con tanta rapidez como sus pensamientos. Y leía lo que otros escribían y dudaba de sus talentos, pues la sombra de la tristeza anidaba de nuevo en ella, la soledad más cruel, la vida volvía a ser despiadada con ella y ella se dejaba llevar por la misma indiferencia con que la trataban para no sentir nada, porque el dolor era insoportable. Era el dolor del alma, del solitario escritor olvidado o ignorado intencionalmente para que su vida fuera un continuo fracaso, porque solo veía un mundo en el que no tenía cabida ni creía, el de los que abusan de su poder con los débiles, con los pobres, el de las injusticias y ella era una de las injusticias más feas que habían visto los habitantes de este país desde hace décadas, mientras canallas cómplices callaban su pecado, que disfrazaban de falso amor cuando únicamente era el del abuso más cruel hacia una pobre mujer cuya única culpa fue ser bella e inteligente. Ya pensaba que su tumba sería igual de silenciosa, su muerte igual de absurda y su soledad inmensa pero aún el brillo de la esperanza no se había alejado de su pupila, aún seguía brillando en la oscuridad, como aquella luciérnaga solitaria.
En Las Palmas de Gran Canaria, a 16 de julio de 2014.

Sonrisas

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Sonrisas

¿Por qué me miras con esas comisuras abiertas de par en par? ¿Por qué me dejas entrar a través de tus labios con el brillo de tu boca, radiante muestra de lo que es la felicidad que de ella depende? Muéstrame una vez la hendidura, la vertiente, ese regalo a la vista que son tus sonrisas, esas hermosas alegrías de tu alma cuando ríe. Dibújame en el rostro ese velo transparente de la dicha, la del que sabe iluminar rostros y retirar lágrimas de las heridas de mi alma. Regálame sonrisas, siempre alegrías, dime que me echas de menos, que quieres verme una vez más, siembra tu riqueza en mi vida, coséchame risas, cosquilléame de sensaciones tremebundas todo el cuerpo que se estremece cuando me miras. Disculpa mis locuras, mis majaderías, mis tristezas y sombras que solo están presentes cuando tú estás ausente. Ciégame con la blancura de tu alma pura, la del niño que disfruta de la vida, inocente aún ante las durezas y los callos que se alojan en cada cuerpo y ser. Cántame una vez más susurrándome al oído las bondades del amor que me brindas, baila conmigo la danza de la alegría. Ámame siempre con mis imperfecciones, pero hazlo y no te arrepientas nunca.

En Las Palmas de Gran Canaria, a 13 de abril de 2014.
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La vida es sueño. Lo dijo Calderón.

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La vida es sueño. Lo dijo Calderón.

Hoy, abatida por la melancolía, me dio por pensar en el mundo, la vida, la gente. Hoy puedo llorar, las lágrimas que contuve ayer, tan protectora de mis mejillas. El día se asoma con mi pesadumbre. Hoy puedo decir que es más amargo el café que me tomo cada mañana que mi agriado carácter. Es poco el azúcar que me queda en los labios y solo el respeto rompe el silencio haciendo aparición con su amiga la educación para sostenerme cuando flaqueo, cuando me enervo, cuando pierdo la paciencia y el compás, el ritmo de la vida. Hoy sentí llorar un pájaro porque no podía volar y yo sé que él quería, mucho, volar lejos, anidar emparejado y tener crías allí donde mora la felicidad. Hoy no duermo, como era mi costumbre antaño, pues el pesar me arranca el grito de mis letras, sordo, habla no más que con la tinta que tiene el poeta del Siglo de Oro, con alma de librepensante e ilustrado del dieciocho como en el sueño de Calderón y la lucidez de la Enciclopedia que contiene todo el saber de la vida. Hoy me he sentido viva y apagada cada vez que alguien tocaba el interruptor, sin forma, solo la sombra de la madurez acecha a esta errante de los pensamientos, de las inquietudes, de las soledades, de lo interior y mejor decorado, de mi casa, de lo que soy yo hoy por hoy, amiga de mis amigos, enemiga de mis enemigos y compañera de los cotilleos mundanos y palaciegos.
Sigo soñando despierta por si la pesadilla me pilla como eterna durmiente por algún despiste del destino. Y los demás me miran y se preguntan: ¿Quién es esa alma doliente? Les respondo: Tan solo la simiente de lo que viene detrás, algo sin duda mucho mejor.

En Las Palmas de Gran Canaria, a 12 de abril de 2014.
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MATRIX

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MATRIX
Ella soñaba en verano que los días pasaban sin miedo, sin dolor, sin penas, sin amarguras y nunca dejó de soñar que el mundo era mejor de lo que veía en los telediarios. Vio murallas derribadas en sus sueños, vio gente sonriendo, gente feliz, sin máscaras, que abrían los ojos ante un mundo que era maravilloso, sin guerras, sin hambre, sin dolor, sin pobreza, sin marginación. Sí, ella lo soñaba y cuando soñaba todo parecía real. Rebuscó entre sus recuerdos momentos de felicidad: unos caramelos de nata de su abuelo muerto hace muchos años, canciones cantadas en un inglés que solo ella entendía, juegos con amigas de la infancia que ella inventaba, tardes de sábado viendo la película con su padre y los dibujos animados que echaban antes en la tele y las tardes con sus primos en el Sur de la isla. Todos recuerdos felices, de complicidad infantil, de sencillez, sin complicaciones, sin mentiras, todo era simple, el mundo no era el mismo que después conocería. En sus sueños de adulta vio como La Luna caía a sus pies destrozada de un cañonazo de realidad y despertó y el mundo no era lo que ella soñaba. Algo debía ir mal.

En Las Palmas de Gran Canaria, a 15 de julio de 2013.
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Homenaje a mi tierra

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HOMENAJE A MI TIERRA

 

María de la Isla

 

 

Mirando a través del espejo de Canarias, una noche ví altas montañas, arboladas algunas, llanuras casi desérticas, extensas playas de cantos rodados y arenas doradas o negras, incluso dunas, donde en un ayer muy lejano hubo conchas y rocas. Seguí mirando y mis miradas me llevaron a encontrar paisajes insólitos en Lanzarote, donde ayer el volcán creó malpaíses ahora había casas y viñas. En Tenerife me encontré con el verdor de las cañadas del Teide y su insólita flora y la más alta montaña que nunca había visto en mi corta vida. Nevada estaba en su cumbre y escarpada era su subida y hace años me habían dicho que las sandalias derretía. Seguí mi viaje, y llegué a Fuerteventura, donde todo eran llanuras de tierra y arena, extensas, bellas y solitarias playas y un mar hermoso desafiaba mi vista con su azul intenso. En La Graciosa, encontré un espacio protegido. Mareaba el barco que me llevaba y era linda y pintoresca, aunque pequeña. El capitán del barco me llevó entonces a La Palma, que verde como era, aún estaba triste por los incendios, pero seguía siendo la majestuosa obra del bosque ancestral y tan bonitas sus casas con balcones llenos de encanto. Si La Gomera pudiera hablar lo haría con su característico silbo y me susurraría a través de las montañas las bellas endechas de El Hierro, cuasi tristes pero muy nuestras. Pequeñas -me dije-, pero es mi tierra. Y aún así, creí incluso viajar a San Borondón, o San Brandán en su origen medieval, pero creo que seguía soñando, pues su recuerdo es muy vago y no dejaba de moverme en un vaivén sostenido casi con ritmo musical.

            No había orden en este viaje soñado. Los espacios se superponían y tan pronto terminé de viajar me encontré de nuevo en Gran Canaria, mi tierra. ¿Qué podría decir de la que dió origen al nombre de estas islas afortunadas? En ella está Vegueta, la muy querida nueva madre de esta isla, palmar en su origen.  Es isla montuosa y de medianías y costas, de microclimas y contrastes diversos; en su origen -como todas- laurisilva y fauna autóctona. Pensé que me acogía de niña, luego de mayor me llevó a tener grandes alegrías y espero que cobije mis últimos momentos de esta vida. En todas ellas había vestigios de un pasado prehistórico: con una cueva pintada, con momias, con cuevas y graneros, con casas hondas, con enterramientos en malpaíses, en túmulos o en cuevas.

            Una noche, soñando, me trasladé a mis islas, a mi tierra mítica, llena de turistas, de nativos, de amigos y familia. Pensé en andar por estos caminos, pero mis pies estaban cansados. Pensé ser peregrino, pero necesitaba un barco, y entonces quise ser capitán de mi velero para moverme libremente entre ellas y atracar en sus puertos, tan transitados. El barco me llevaría incluso si quería a la otra orilla, a la octava isla como la llaman, donde ayer, hace mucho tiempo viajaban nuestros antepasados, emigrantes o navegantes obligados a parar en Canarias, como hizo Colón en su primer viaje. Sólo quedaba despertarme, poner los pies firmes en el suelo y decirme: «Sigo en mi tierra.»

 

            En Las Palmas de Gran Canaria, a 24 de julio de 2011.

Escultor de palabras

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Queridos internautas,

este mundo de la escritura tiene a veces razones que desconozco ni entiendo, otras me motivan los amigos, los conocidos, me inspiran para crear algo nuevo y ustedes que lo leen me impulsan a seguir haciéndolo. Por eso, gracias y esculpan palabras, exprésense, disfruten y vivan.

 

Esculpes palabras como quién modela su propia imagen. Le das sentido a un nuevo ser, crees que vive, pero, primero dentro de ti, para luego nacer en las afueras de tu mundo. Como si tu hinterland emocional, relacional, psicológico, cultural se nutriera de las palabras y, a su vez, los verbos se nutrieran de él. Sí, esculpes palabras y no sé por qué, pero llegan a ser frases que tienen formas conocidas, familiares, que me evocan nuevas miradas, nuevos yos, nuevas entradas. ¿No sabes que quién modela una figura es un ser creativo y quién modela palabras les da la voz? –me pregunto mientras tomo un revitalizante café.

                Sentada pensando sin hacer nada una tarde primaveral, casi veraniega, sentí que algo me punzaba en el corazón. Eran las palabras que venían a decirme la razón y la emoción de todo lo que ayer tú quisiste dejarme ver sobre el papel.

En Las Palmas de Gran Canaria, a 17 de mayo de 2012.

Corazón compatido

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Estimados internautas,

 

aquí va una reflexión sobre el amor y los corazones que está inspirada en un texto de un compañero de letras, Moisés Morán, que tiene otro blog: El patio de los cangrejos. Es algo autobiográfico y espero que les guste:

 

Hay corazones que no se venden ni se alquilan, sin embargo, algunos los roban, otros los secuestran y otros los piratean. Los corazones dormidos llegan a ser hasta ofensivos y su indiferencia hiere a los corazones despiertos. Su inactividad muestra claramente el daño que puede ocasionar casi no tener corazón con otras personas.

No supe nunca por qué ese hombre quiso comprarlo, pero yo no se lo vendí ni alquilé, sin embargo, el gran amor de mi vida me lo pidió prestado y a él se lo ofrecí y entregué gratuitamente, generosamente, porque fue un corazón compartido, yo el de él y él del mío. Todo era nuestro, todo era suyo, todo era mío. En la pasión de los corazones ardientes, por desgracia, algunos se queman y agotan todo lo que queda de amor en ellos, porque el amor es la juntura que los une. O bien, no lo agotan y algo queda, lo suficiente para construir otra cosa. Al separarlos una cicatriz mediana se instala, traicionera, en su lado derecho e izquierdo, mutuamente, dejando ver lo que las unió en un momento dado. El amor se convirtió en amistad un día sereno.

 

En Las Palmas de Gran Canaria, a 13 de junio de 2012.