El ocaso del Sol naciente

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El ocaso del Sol naciente

 

Suave y cálido amanecer en las miradas, caminas tras las nubes del mañana. ¿No sabes por qué llegó el ocaso a florecer en esta historia? Solo tú lo sabías tan bien como yo. Demasiados buitres incordiando, demasiados celos, demasiadas mentiras, demasiadas envidias, demasiados sentimientos para tan pocos hechos. Entre un fuego de pasiones encontradas, por las presiones de los otros, llegamos al desencuentro. Las apariencias, el show de este circo, como siempre echaron a perder los más preciados y gentiles pensamientos. Lo siento si así ha sido, pero supongo que en esta guerra no podías más ya luchar por mí, y yo no podía seguir soportando las miradas, los infundios, la mala fe, el odio, los rencores, y la verdad que solo tratamos de sobrevivir entre fuego y naufragamos en la vida una vez más.

 

Los cobardes aman a través de otros, aspiran vidas ajenas, fuman sentimientos, los huelen, como animales de rapiña. Te rodean, husmean y no dejan vivir a nadie su vida libremente, porque creen que lo privado les pertenece. Se merecen solo los restos de la batalla, no su gloria. Y odio tanto, tanto, este estado, que mi corazón se hiela de pensar que alguien más ha podido sufrir algún daño, sin mala intención alguna por mi parte, porque lo que siento es tan hondo y profundo que solo yo sé hasta donde llega el límite de mi dolor. Creí que solo la amistad podría sustentar la alegría de saberte cercano, con eso me conformaba, porque odio las injusticias y obligar amar a nadie es un error, que estos necios aún no han entendido. No pueden doblegarnos a la labor de la violencia. Su ávido deseo de poseer al otro, de tener la sinrazón, la poca vergüenza de envidiar lo ajeno, de vivir vidas que no les corresponden. Solo puedo pedir perdón por solo ansiar sinceramente un colega, un compañero, un amigo, aunque creo que es legítimo deseo, de buscar alguien sincero y fuerte, que fuera mi igual.

 

Espero que este ocaso, este adiós, te consuele, pues no me gustaría pensar que me creyeras tonta o necia como estos idiotas. Créeme, yo soy de verdad, ellos solo son fantasmas del pasado.

 

En Las Palmas de Gran Canaria, a 3 de noviembre de 2015.

corazon

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