La tejedora de sueños

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Una noche Lucila salió a pasear bajo la Luna llena más grande que podían haber visto sus ojos a sus 16 años y miró al cielo inquieta sin dejar de sentir cierto escalofrío en este inusual verano helado. Arriba titilaban con su llama fija las estrellas más brillantes del universo conocido. Alguien le había contado que si miraba al cielo una noche estrellada podría adivinar su futuro. Los astros nos acompañaban hasta los albores de la eternidad, desde el más oscuro de los tiempos, y había personas hábiles que podían dibujar imágenes en esos luceros. Ella no los conocía pero, mientras los miraba, encontraba imágenes amigas, imaginaba que eran los sueños, los deseos más profundos los que arriba se manifestaban, para luego acontecer tiempo después en las vidas de los isleños. Esa noche vio a un hombre entre esas estrellas y una joven le daba la mano. ¿Sería él, tan adorado y esperado? A partir de ese momento Lucila comenzó a mirar hacia arriba siempre cada noche y ese verano tejió en sus sueños una historia de amor, entre las que las estrellas y los dos amantes tenían mucho que ver. Lucila no sabía cómo terminaría, pero sabía que empezaba con un encuentro, lo leía allá arriba y, mientras lo soñaba en sus visiones despierta cada noche, Lucila era muy feliz, pues tenía la intuición de que algún día sus tejidos de estrellas llegarían a cumplir su promesa, pues punzada tras punzada, uniendo estrella con estrella, movía su dedo y dibujaba una escena, embobada por un sueño eterno mediante el cual escapaba de su realidad.

En Las Palmas de Gran Canaria, a 19 de junio de 2013.
estrelas

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Acerca de mariadelaisla

Soy una soñadora, amiga de las historias y de la Historia con mayúsculas. Amante de la escritura y de las ciencias. Mujer pasional, pensante y con fuertes emociones. Muy humana, profesional y siempre auténtica.

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  1. El relato me ha traido recurerdos infantiles, cuando por las noches en la ciudad aún se podían ver las estrellas y los niños imaginabamos mundos y fantasías con esas lucecitas tan cercanas, o jugábamos a contarlas…En fin, enhorabuena Auxi

  2. Me alegro mucho volverte a leer.Me parece un relato muy fantástico y también me gustaría ver como acaba, yo a mis nietos siempre les he dicho que cuando no esté ya en esta dimensión busquen una etrella en el cielo y me hablen y cuando la estrella se mueva es que abuela les abraza y les sonríe.Un abrazo grande para ti,como ves yo también quiero soñar,

    • Muchas gracias, es muy bonito lo que me dices y me alegra que tú también quieras soñar. Seguro que serás una magnífica estrella que todos miraremos en el cielo. A ver cómo termina.

      Un abrazo con mucho cariño.

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