Archivos Mensuales: abril 2013

EN DEFENSA DE LA HISTORIA

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En defensa de la Historia

Por Auxiliadora Rodríguez Suárez

La historia es una ciencia social, humanística, pero también podríamos decir que es ecléctica pues tienen cabida diversas técnicas de ciencias llamadas auxiliares. Toma nota y métodos de otras ciencias y a su vez consiste en una ciencia en sí misma con su propia metodología, que no me pararé a relatar por ser un tema ampliamente estudiado y extenso. El trabajo del investigador en Historia requiere muchas veces conocimientos de arqueología, pero no al estilo de Indiana Jones, sino de los famosos Leakey si nos remontamos hace millones de años, de antropología física y cultural, incluso de paleobiología o paleobotánica para atender a especies halladas en distintos yacimientos arqueológicos como vestigios de comidas del pasado, semillas, restos de domesticación o caza, de enterramientos con animales de guerra o que sirven para la contextualización de restos que de otra manera no podrían a lo mejor ser datados. Obviamente me olvido de muchos otros aspectos, pues no es tan simple.
Pero no todo anda entre estratos, también son numerosos los documentos que podemos hallar para ayudarnos a partir del nacimiento de la escritura y para ello el historiador debe tener conocimiento de letras antiguas a través de la lengua y la paleografía; muchas de estas lenguas están muertas hoy día y otras más modernas en desuso pues el habla evoluciona, bien lo sabemos con la rápida influencia de la tecnología móvil. Muchas veces tenemos la imagen del historiador como aquél que está entre polvorientos y casi destrozados viejos documentos o libros, y en parte es una imagen acertada, aunque se ha avanzado mucho en este campo. El historiador es un profesional que atiende a la conservación y preservación de toda fuente histórica con el debido respeto y cuidado, o al menos así debería serlo.
Para todo acercamiento a la historia las fuentes son esenciales en el trabajo del historiador y entre ellas podemos distinguir notablemente desde las notariales, estadísticas, padrones, jurídicas en todas sus manifestaciones, religiosas, literarias, mapas, objetos de todo tipo, testimonios escritos y orales, restos humanos y animales o vegetales, arquitectónicos o restos materiales diversos, artísticas. No quiero olvidarme, en este resumen en defensa de la ciencia histórica, de la numerosa documentación más cercana a nuestro tiempo, que en parte está protegida por la ley por su vigencia actual. Las fuentes pueden ser directas o indirectas, primarias o secundarias, incluso historiográficas, pues podríamos analizar comparativamente con otras fuentes otras fuentes de historiadores anteriores o amplias bibliografías al uso. Son la materia prima del investigador que, avispado debe seguir el rastro cual detective a las huellas que han dejado tanto conocidos como desconocidos, pueblo llano, clases o bien ricos y pobres, personajes destacados y personajes anónimos, con diversas manifestaciones de mentalidad, cotidianeidad, sexualidad (pues entre otras cosas, podemos hacer estudios de las anteriormente olvidadas de la Historia, las mujeres), religiosidad, estatus social, situación económica, comercio, Estados y familias reales o burocracia y demás temas de interés posible, pues la Historia es una realidad viva, es una ciencia que evoluciona, que cambia, que se renueva, que se reinterpreta, que se teoriza a través de hipótesis y después se demuestra con resultado positivo o bien negativo.
La historia no solo es teoría como entienden muchos, no son solo datos y fechas que aprender de memoria, es una realidad viva, es la interpretación de nuestro pasado. Y un pueblo sabio, un pueblo culto, un pueblo informado, dadas las numerosas utilidades de la historia, es un pueblo fuerte y difícil de manipular. Un pueblo que conoce su historia es consciente de su identidad, reconoce los errores del pasado e intenta no volver a cometerlos (no me toca aquí cuestionar esto) y, sobre todo, es un pueblo conocedor de sí mismo, de su entidad social y personal, de su cultura, del paso del tiempo y su relación con el espacio, de su evolución en el tiempo y enseña a ser conscientes de que las sociedades cambian, para entender mejor su presente, el por qué de las cosas que conoce o descubrir tantas que ya no conoce y que en su día fueron importantes y para comparar y empatizar con otras culturas, pues si comprendemos quiénes somos, comprenderemos mejor quiénes son los demás, pues todo depende de dónde hayamos nacido, nos hayamos criado y de cómo veamos el mundo, no solo como personas sino también como culturas distintas.
Por último, soy consciente de que en esta defensa me olvido de múltiples cosas y aspectos, pero es la intención de defender lo que siempre he amado, en lo que he trabajado y de lo que he escuchado muchas veces hasta en las altas esferas, ¿qué es eso de que la historia no sirve para nada o de que no es una ciencia? A buen entendedor… aquí tienen unas cuantas razones bien resumidas.

En Las Palmas de Gran Canaria, a 17 de abril de 2013.

CLÍO. MUSA DE LA HISTORIA

CLÍO. MUSA DE LA HISTORIA

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Poema sin más

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La noche se hace oscura,
más si cabe,
cuando estás esperando a dormir
y no dejas de oir ruidos extraños a tu alrededor.

Profundo es el devenir del que espera
ya sin paciencia que algo distinto ocurra,
pues cae en el abismo del desespero
mientras afuera la indiferencia
es la más ruidosa molestia.

Si pienso no dejo de caer en la idea,
si sueño me dejo llevar por las musas de mi inconsciencia.
Quiero y no puedo liberarme de mis ataduras
y es que la noche es más oscura cuando espero
y es algo que no parece querer llegar a mi morada.

Locas ideas atolondradas me atormentan,
buyen en la mente inconsciente por el sueño tenebroso,
ese que está bajo la sospecha del que no entiende al bardo cuando canta
y las gestas de los guerreros del tiempo solo pueden ser narradas en ese mundo
donde desaparece la realidad para transformarse en niebla, incluso en tormenta.

En Las Palmas de Gran Canaria, a 10 de abril de 2013.

Dura realidad

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Dura realidad
Hace miles de años surgió un pueblo en una tierra de muchas posibilidades y recursos. Tenían todo lo necesario para subsistir: la agricultura y la ganadería, la minería, la pesca. Todo era difícil, pues dependían del medio y sus circunstancias, pero la vida se facilitó, llegó a un bienestar que tuvo su tope un día. Todo parecía normal, más simple, pero en realidad era más complicado. Su sistema político era complejo y se suponía que pretendía unir más y evitar las diferencias, pero no todo era tan fácil. En un sistema en el que podríamos progresar todos, la vida dependía del capital que acumulaban algunos como urracas. Todo sistema con buenas intenciones se corrompe, se decía Irene, un día en que oyó que ya estaban hartos de comer tanto chorizo. La gente se movilizaba pero no conseguía nada a cambio. No parecía que el sistema funcionara como antes, o eso creían, que funcionaba. El sistema llevaba años corroído por la avaricia y la ambición y por un mundo de egoísmo en el que imperaba como siempre la ley del más fuerte, la ley del más rico, la ley del salvajismo. Solo se unían cuando había que pillar algo, tan listos como eran estos elementos divergentes de la sociedad y cuando había que derribar a gente valiosa pues la envidia era el deporte nacional. Mientras tanto, como en los viejos tiempos, el fútbol y el cotilleo servían para mantener adormecidas y anestesiadas a las mentes cada vez menos pensantes de la sociedad. No hacían nada por ayudar sino por salvarse a ellos mismos, pues el mundo que se había generado era un mundo individualista y apático. Solo unas voces discordantes que eran considerados antisistemas y que por desgracia tenían en algunos casos elementos conflictivos que les desmerecían a ojos de la sociedad se atrevían a intentar luchar por nuestros derechos cada vez más perdidos. El camino hacia la dictadura estaba cerca y la gente no parecía verlo claro, como en Un mundo feliz se acomodaban a la realidad existente intentando sobrevivir, pero cada día todo era más caro, teníamos más miedo y menos derechos y nuestras vidas se complicaban cada vez más.
En las palmas de gran canaria, a 1 de febrero de 2013.
España-en-flores1

Aire: los elementos

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Aire: los elementos

Eolo jugó contigo.
Y los remolinos que creas
cuando el Alisio choca contra la mar
refrescando el Jardín de las Hespérides,
avivando al fuego de sus entrañas,
me susurran un leve sonido
que me dice: «Ya llego;
espérame mañana».

En Las Palmas de Gran Canaria, a 2 de abril de 2013.